¿Cuál IMPERIO?

¿Qué haría usted con 200 millones de dólares?
Seguramente pondría a sus hijos, nietos y bisnietos en las mejores universidades, tendría mansiones, mujeres y autos de lujo. ¿Un reloj de oro? ¿Por qué no?... La lista es interminable.
Pero George Steinbrenner, dueño de los Yanquis de Nueva York, ha decidido hacer con ese dinero algo muy original, algo que ninguno de nosotros en su sano juicio (y ni borracho, si le preguntan a un servidor) haría: Tirarlos a la basura.
Bueno, no precisamente. Pero en el mundo del beisbol de Grandes Ligas, y particularmente en una franquicia tan laureada e histórica como los Yanquis, el no obtener un título es sinonimo de una campaña perdida. Por lo tanto, ese dinero no ha rendido para nada.
No es facil que un tipo como Steinbrenner digiera la siguiente frase: Cero campeonatos en los últimos cinco años.
Cero títulos. Siempre con el equipo más caro de la Liga, que en los últimos cinco años, ha rebasado una nómina anual de 200 millones de dólares.
Y en ese lapso los Yanquis han perdido dos Series Mundiales. Contra Arizona en 2001, cuando el supuestamente infalible e indestructible de Mariano Rivera, tiró el séptimo y decisivo juego por la borda.
Y contra Florida en el 2003, cuando un modesto y humilde equipo plagado de jovencitos, con una nómina de 48.750 millones, fue a Yankee Stadium y del brazo derecho, y del entonces desconocido, Josh Beckett se valieron para derrotar al Poderoso Imperio forjado en historias de antaño y billetes verdes.
Por si esto no fuera suficiente en esos cinco años que han rebasado la nómina de cualquier otro equipo de Grandes Ligas, Steinbrenner y su constelación de "peloteros estrella" vieron desde la comodidad de sus hogares como su acérrimo rival, los Medias Rojas de Boston, se coronaban luego de 86 años de sequía, remontando una desventaja de 0-3 ante los Yanquis en la Serie de Campeonato, por si fuera poco.
Y este año, intentarán terminar la sequía de un título... y el hambre en el mundo, y las guerras, y el calentamiento global, entre otras cosas
Ese "IMPERIO" es más bien un mito. Una leyenda de jugadores sobrevaluados y poco efectivos a la hora cero, con la excepción de Derek Jeter (me maldigo a mi mismo por aceptar eso), como Hideki Matsui y Alex Rodríguez.
Una rotación de abridores que tiene la solidez del puente colgante de Indiana Jones, repleta de veteranos propensos a lesiones, todos ellos, sin excepción.
Una contratación estelar: Johnny Damon, que a sus 32 años, es poca la diferencia defensiva que aporta sobre Bernie Williams, quien al menos tenía poder y un campeonato de bateo en su vitrina.
Sin contar con el peor gerente general de Grandes Ligas: Brian Cashman, quien se encargó de juntarlos a todos en el mismo dugout.
Con todos estos elementos es seguro decir que los Yanquis poco han mejorado con respecto a los últimos cinco años... así que George prepárate a desperdiciar tu dinero una vez más.


