Esquina Caliente...

miércoles, marzo 29, 2006

¿Cuál IMPERIO?


León Felipe Girón

¿Qué haría usted con 200 millones de dólares?
Seguramente pondría a sus hijos, nietos y bisnietos en las mejores universidades, tendría mansiones, mujeres y autos de lujo. ¿Un reloj de oro? ¿Por qué no?... La lista es interminable.
Pero George Steinbrenner, dueño de los Yanquis de Nueva York, ha decidido hacer con ese dinero algo muy original, algo que ninguno de nosotros en su sano juicio (y ni borracho, si le preguntan a un servidor) haría: Tirarlos a la basura.
Bueno, no precisamente. Pero en el mundo del beisbol de Grandes Ligas, y particularmente en una franquicia tan laureada e histórica como los Yanquis, el no obtener un título es sinonimo de una campaña perdida. Por lo tanto, ese dinero no ha rendido para nada.
No es facil que un tipo como Steinbrenner digiera la siguiente frase: Cero campeonatos en los últimos cinco años.
Cero títulos. Siempre con el equipo más caro de la Liga, que en los últimos cinco años, ha rebasado una nómina anual de 200 millones de dólares.
Y en ese lapso los Yanquis han perdido dos Series Mundiales. Contra Arizona en 2001, cuando el supuestamente infalible e indestructible de Mariano Rivera, tiró el séptimo y decisivo juego por la borda.
Y contra Florida en el 2003, cuando un modesto y humilde equipo plagado de jovencitos, con una nómina de 48.750 millones, fue a Yankee Stadium y del brazo derecho, y del entonces desconocido, Josh Beckett se valieron para derrotar al Poderoso Imperio forjado en historias de antaño y billetes verdes.
Por si esto no fuera suficiente en esos cinco años que han rebasado la nómina de cualquier otro equipo de Grandes Ligas, Steinbrenner y su constelación de "peloteros estrella" vieron desde la comodidad de sus hogares como su acérrimo rival, los Medias Rojas de Boston, se coronaban luego de 86 años de sequía, remontando una desventaja de 0-3 ante los Yanquis en la Serie de Campeonato, por si fuera poco.
Y este año, intentarán terminar la sequía de un título... y el hambre en el mundo, y las guerras, y el calentamiento global, entre otras cosas
Ese "IMPERIO" es más bien un mito. Una leyenda de jugadores sobrevaluados y poco efectivos a la hora cero, con la excepción de Derek Jeter (me maldigo a mi mismo por aceptar eso), como Hideki Matsui y Alex Rodríguez.
Una rotación de abridores que tiene la solidez del puente colgante de Indiana Jones, repleta de veteranos propensos a lesiones, todos ellos, sin excepción.
Una contratación estelar: Johnny Damon, que a sus 32 años, es poca la diferencia defensiva que aporta sobre Bernie Williams, quien al menos tenía poder y un campeonato de bateo en su vitrina.
Sin contar con el peor gerente general de Grandes Ligas: Brian Cashman, quien se encargó de juntarlos a todos en el mismo dugout.
Con todos estos elementos es seguro decir que los Yanquis poco han mejorado con respecto a los últimos cinco años... así que George prepárate a desperdiciar tu dinero una vez más.

domingo, marzo 26, 2006

Cacería de brujas

Durante toda su trayectoria como pelotero, Barry Bonds ha sido víctima de ataques de la prensa, simplemente por optar no demostrar su capacidad con conferencias de prensa, sino con su juego. Desde que comenzó a ser reconocido, los medios han escrito acerca de como no les ha dedicado el tiempo, por lo que sus problemas han sido más publicitados que sus éxitos.

Hoy en día, el tema favorito de la prensa ha sido el controversial libro acerca de los testimonios que acusan a Barry Bonds de tomar esteroides. Se busca que los números de Bonds queden marcados con un asterisco. Lo que la gente está perdiendo de foco, es que aunque muy probablemente este gran jugador haya tomado sustancias que lo llevaron a mejorar su juego, jamás hizo nada ilegal en aquel momento. Las Grandes Ligas no tenían controlado este tipo de sustancias, por lo que si bien Barry tuvo ayuda para inflar sus números así como su cuerpo, no hizo nada que no permitiera el comisionado y su liga. Tanto se ha escrito (al punto que comienza a ser monótono) acerca de este tema, pero si hablamos de trampa, porque no poner un asterisco a los números de Sammy Sosa y de George Brett? Estos son dos jugadores que fue comprobado que tenían bats con corcho, y ESTO SÍ ES ILEGAL EN ESTE DEPORTE. Cuántos pitchers no han sido encontrados con productos que ayudan dentro de los juegos? Por qué Bonds es quien está en el ojo del huracán?

La respuesta es simple. Porque es un jugador que se ha dedicado a jugar en lugar de darle prioridad a entrevistas con la prensa, y es por esto que la cazería hacia Barry va a seguir siendo más marcada en cuanto les sea posible. La realidad es sencilla... Barry Bonds puede ser una persona que haya decepcionado a la gente por consumo de esteroides, pero no fue en contra de las reglas, le guste a quien le guste.

miércoles, marzo 22, 2006


¿Vale la pena ser Bonds?
Más alto, más rápido, más fuerte. Bueno... más rápido tal vez no.
Pero eso es todo lo que los esteroides han hecho por Barry Bonds. Sin mencionar que de paso lo convirtieron en el bateador más temible de su generación y una seria amenaza a los libros de historia.
¿Por qué lo hiciste?
¿Por qué levantar sospechas cuando ya eras reconocido como uno de los mejores jugadores de tu época?
¿Por qué aspirar a más, cuando ya habías gando tres trofeos de Jugador Más Valioso? TRES.

Y todos ellos con un físico atlético, no una masa de músculos que le hace parecer más un físicoculturista jubilado que un pelotero de Grandes Ligas.
Si la respuesta es celos. Como se ha manejado que estaba celoso de Mark McGwire y Sammy Sosa. Entonces, no eres más que un idiota. Un idiota muy fuerte y musculoso, por supuesto, pero idiota al fin.
Si la respuesta es "Porque podía, no estaba haciendo nada ilegal". Tendrías un punto a tu favor. Pero no por eso es correcto. No cuando tenías calidad para seguir sobresaliendo sin "ayuda".
Hoy, los ojos del mundo del beisbol (y de algunas cortes federales) están sobre ti, Barry Bonds. Tu te lo buscaste.
Como buscaste opacar a McGwire y Sosa, que no tenían ni siquiera la mitad de tu talento. Por estar al parejo de dos peloteros que estaban en duda para ingresar al Salón de la Fama, no por el número de jonrones en sus estadísticas, ni por haber "rescatado" al beisbol luego de la huelga, sino porque no tenían logros, talento ni cualidades que solo un puñado de peloteros en su generación (encabezados por ti, Barry) tenían.
Hoy, tu legado está manchado, tus estadísticas repletas de asteriscos y tu pase a la inmortalidad en Cooperstown en duda.
Espero que haya valido la pena.