Esquina Caliente...

jueves, abril 27, 2006

Cuidado, ahi viene Pujols

León Felipe Girón

Un consejo a todas las marcas, récords y proezas de bateo: Cierren con llave, atranquen puertas y ventanas, no salgan solos, especialmente por las noches... Albert Pujols está suelto y al acecho.
Dominicano, 1.90 de estatura, 100 kilogramos de puro músculo. Su habitat natural es la primera base del Busch Stadium de San Luis, viste de blanco y rojo y no tiene piedad.
Quedaron advertidos.
En cinco años de carrera, José Alberto Pujols ha destrozado la Liga, a sus rivales, y alguna que otra marca, y como claro ejemplo está su premio al Novato del Año en 2001, sin contar que siempre ha quedado entre los primeros cinco a las votaciones a Jugador Más Valioso, incluyendo dos segundos lugares detrás de Barry Bonds (con o sin esteroides) y la campaña pasada, cuando finalmente se pudo llevar el galardón a casa.
El talento que posee este fenómeno de 26 años, es casi tan complicado de medir como su jonrón ante Brad Lidge en el sexto juego de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional el año pasado, y que yo, en lo personal, sigo esperando que esa pelota aterrice.
Y es que nunca, desde Ted Williams o Carl Yastrzemski (ambos de Boston... ¿qué se siente Yankees?), ha habido una verdadera amenaza a la Triple Corona de Bateo. Ahora, esa amenaza tiene nombre, apellido y el número cinco en su uniforme.
¿Qué tan bueno es? Sólo hay números para explicarlo.
En cinco temporadas ha promediado 158 juegos (constancia), .332 de bateo (vista), 40 jonrones (poder), 124 carreras impulsadas (oportunismo), 80 bases por bola (disciplina), y con cada campaña aumenta su número de boletos gratuitos, lo que también habla de respeto.
En resumen, el quisqueyano merece todas las comparaciones que se le han hecho, y no es algo que se pueda tomar a la ligera cuando estadísticamente el más comparable a su edad era un tal Joe DiMaggio (de acuerdo Yankees, rían ahora).
Pero Pujols no solo es un maestro en la caja de bateo, sino también en la vida. Fue firmado a los 19 años, en 1999, y para el día inaugural de la campaña de 2001, ya era titular en Grandes Ligas, destrozando todas las sucursales de los pájaros rojos. Está casado con una modelo de nombre Deidre, una mujer como esas que nosotros los simples mortales solo podemos soñar. Tiene tres hijos, el mayor de A.J. Alberto, con Síndrome de Down (de ahí que señale al cielo después de llegar al plato tras un jonrón). Ha iniciado una fundación en pro de los enfermos del Síndrome de Down. Y tiene uno de los swings más bellos para un bateador derecho que Grandes Ligas haya visto desde que se retiró Edgar Martínez (De nueva cuenta consultar con Brad Lidge para mayores referencias).
Y apenas está en su sexta campaña en Grandes Ligas, la cual ha comenzado como sólo él sabe hacerlo. Por lo que, si se mantiene sano, podría reescribir con su propia letra los libros de historia, e imponer nuevas marcas, récords y proezas.... pero ya están bajo advertencia.

miércoles, abril 19, 2006

¿Madurez?

Milagros Flores

La gran mayoría de los mexicanos somos tan débiles psicológicamente que ante el menor aprieto salimos ofuscados.
En el beisbol no es la excepción, Oliver Pérez ha sido muestra clara de ello.
El zurdo tiene un talento impresionante pero como dicen la mayoría de los expertos le hace falta madurar.
¿Qué brazo utiliza usted más, el derecho o izquierdo?
Si su respuesta es derecho, felicidades es usted acreedor de la capacidad para madurar a los 26 años de edad.
Un aventurado por ahí dice que un zurdo madura hasta los 27 años, de ser así sería desastroso esperar que el culichi lo haga hasta entonces.
Pero no es que ‘tarde’ en madurar, sino más bien es que tiene que adaptarse a los cambios que se le han presentado.
Conste que no se ha dicho que debe madurar en las habilidades psicológicas sino en las físicas.
De todas las maldiciones que pueden existir en el beisbol a Óliver pudo haberle caído la peor.
¿Ha escuchado la maldición de la lavadora?
Es absurdo, pero parece que desde que el lanzador pateó a una inocente e inofensiva lavadora su mala racha se intensificó a tal grado de que en 2005 no le fuera nada bien y que la presente temporada la iniciara con el pie izquierdo, para variar.
Tenga cuidado no lo imite, porque vea las consecuencias que les ha costado a los Piratas de Pittsburgh, aunque es injusto echarle la culpa a la lavadora de la mala racha que ha tenido el equipo de 13 campañas consecutivas con saldo negativo.
Lo cierto e indebatible es el gran talento que posee Oliver pero en opinión personal, esta temporada será de aprendizaje para él, tal vez un año irregular el 2006 pero que le servirá para conocerse mejor y poder consolidarse en un futuro que no es lejano en la Gran Carpa.

miércoles, abril 12, 2006

Paciencia Óliver

León Felipe Girón

Óliver Pérez ha comenzado la actual temporada manteniéndose fiel a lo que ha sido su trayectoria de cuatro años en Grandes Ligas, inconsistente.
Una salida buena, una mala. De hecho, es una aparición dominante (nueve ponches en 5.1 entradas) y una aparición decepcionante (ocho carreras en 3.1 episodios).
¿Cansados? Yo no.
El zurdo sinaloense ha mostrado a lo largo de su breve carrera destellos de su enorme talento, el mismo que lo llevó a debutar en la Gran Carpa a los 20 años de edad y a ser objeto de comparaciones con Randy Johnson.
Y esas comparaciones no son en vano. No después de que el espigado mexicano tuviera en 2004 la mejor campaña de su joven carrera, colocando números que ya hubiera querido Johnson al tener una efectividad de 2.98, es decir una carrera menos que el mejor porcentaje de carreras limpias de la Gran Unidad en sus primeras cuatro campañas en Grandes Ligas.
Los 239 abanicados de Óliver en esa campaña, también superan el mejor total de Johnson durante el mismo periodo del mexicano, que fue de 228 en el ya lejano 1991 (cuando Pérez tenía apenas 10 años de edad).
La verdad, es que el inicio del 2006 para el mexicano no fue el más alentador estadìsticamente, pero existimos soñadores que creemos que lo mejor está por venir, pues hay que tomar en cuenta que apenas tiene 24 años, justo la edad con la que Johnson debutó en Grandes Ligas.
Así que mientras la espigada figura de Pérez suba a la loma, un servidor se pondrá tan emocionado como colegiala con video de Ricky Martin, esperando que, al igual que Johnson, un día Óliver pueda dejar atrás el descontrol y convertirse en el lanzador dominante que muchos creemos puede ser

viernes, abril 07, 2006

SÓLO UNOS YANKEES Y NADA MÁS…

Milagros Flores

Fuertes e intimidantes, pero carentes de espíritu.
Así son los Yankees, plagados de estrellas brillantes, capaces de causarle el miedo o respeto, según sea el caso, a cualquier equipo… pero las últimas temporadas sólo han logrado eso y nada más.
Con nombres como Jason Giambi, Mike Musinna, Johnny Damon, Hideki Matsui, Gary Sheffield, Carl Pavano, Jaret Wright, Kyle Farnsworth, Alex Rodríguez, Derek Jeter dan la espeluznante idea de un equipo invencible pero…
Son como las clásicas películas de Hollywood, llenas de acción, de hombres fortachones investidos de una figura imponente que a nada le tienen miedo y hasta actúan bien.
Yankees se mantiene con una estrella en cada posición a excepción de la segunda base (Robinson Canó), que lo es pero en menor escala.
Ahora con la contratación de ex Media Roja Johnny Damon adquieren la esperanza de ganar de nuevo una Serie Mundial.
No es que el muchacho llegue a salvar el equipo, sino que es un ‘rayito de luz’, bueno al menos Los Mulos eso esperan.
Damon viene a ser una especie de Rambo en los jardines, jugando al lado de Bruce Lee (Hideki Matsui) y Will Smith en hombres de negro (Gary Sheffield).
El poder y la destreza de estos peloteros son indiscutibles, pero de qué sirve si en la hora cero caen y dejan que el cetro se les vaya de las manos.
Veamos cómo funciona Rambo en esta temporada ahora que cambió las medias rojas y su barba por un uniforme rayado.
La temporada pasada, equipos con peloteros que no figuraron en los reflectores demostraron ser una amenaza a la tradición, porque aun mantienen las ansias de conquistar algo más que un uniforme y un nombre… mantienen la inspiración y el espíritu.
Tal es el caso de los Indios de Cleveland que dieron la pelea y fuerte, se mostraron como quienes posiblemente eliminarían a los Medias blancas que ganaron la Serie Mundial sin un roster de millones y millones de dólares como otros.
Hollywood también ha tenido casos así.
Titanic, gran producción de James Cameron con una mercadotectecnia fascinante, pero que a pesar de ello no deja de ser un refrito bien hecho con un final infeliz.
Con protagonistas físicamente bellos y que se desarrollaron histriónicamente bien durante la película pero….
Ni uno de ellos se llevó el Oscar.
Así Yankees, poseen todo.… menos la Serie Mundial.
Este año vuelven a tener amenazas.
Medias Blancas retuvieron a Paul Konerko, obtuvieron a Jim Thome para respaldarlo en la orden al bat y reforzaron su gran pitcheo con Javier Vásquez.
Darán la pelea, veremos si resulta.
Y Azulejos de Toronto soltaron más dinero que de costumbre. Invirtieron 142 millones en adquirir al abridor A.J. Burnett y el cerrador B.J. Ryan y retener al estelar Roy Halladay.
Boston perdió a Damon, pero tiene a un nuevo actor de reparto como Coco Crisp, quien no se compara al ex barbudo, pero que podría batear igual o mejor que el anterior.
Con Crisp y el trío de Manny Ramírez, David Ortiz y Jason Varitek, los Medias Rojas tienen la ofensiva que se necesita.
En el pitcheo, Boston tiene de sobra lo que le falta a los Yankees ,abridores y relevo intermedio.
Pinta para no ver la misma película y ver a nuevos actores en acción.
No dude, tal vez Yankees podría ser el líder de la división este año pero NO MÁS.
Recuerde son como las malas películas de Hollywood, deslumbran, intimidan, pero a sus escritores se les olvidó agregarle algo a su historia…. El final feliz
.

domingo, abril 02, 2006

YANKEES: Expectativas constantes


Felipe Vilá


El día de hoy, comienza una nueva temporada, y en la Disivión Este de la liga americana, los Yankees se pronostican como el equipo a vencer. Esta tradición será constante mientras se considere que se tenga al equipo más poderoso ofensivamente, una rotación abridora con un valor que supera los $6o millones de dólares al año (más que la nómina total de algunos equipos) y uno de los mejores cerradores (si no el mejor) de las grandes ligas.

Dentro de los puntos argumentados en el blog anterior (Imperio Yankee) hay dos cosas con las que difiero. La primera es que el gerente general de este equipo no es de los mejores de la liga. A mi parecer, su trabajo parece un poco menos sencillo porque tiene más dinero que cualquiera para gastar, pero no es su culpa que los jugadores se caigan al ponerse este uniforme. Su trabajo (por órdenes de su dueño) es capturar figuras importantes para integrarse al equipo, y esto no lo ha hecho nada mal.

El segundo punto, es que no se puede decir que es una pérdida de dinero. Nos guste o no, los Yankees tienen una de las fanaticadas más importantes mundialmente. Es cierto que el equipo vale 200 millones de dólares, pero también es cierto que es el tercer equipo más importante COMERCIALMENTE del mundo, el equipo de baseball con más campeonatos, y que más vende. Ciertamente esto no compra campeonatos, pero creo que lo que invierte lo recupera de maneras importantes, y no extraña el dinero gastado.

Aclarando estos puntos, solo queda ver como responderán los jugadores este año con esta franela. Cumplirán con las expectativas que se tiene del equipo, o quedarán siendo una decepción como lo han sido últimamente en el ambiente deportivo? Creo que por la falta de mística e integración del equipo, así como la falta de costancia en los equipos año tras año, y con las lesiones de jugadores importantes, los Yankees comenzarán el 2007 con los mismos campeonatos que tienen hasta el momento.